ARTÍCULO

 

mini.bmp

 

Aleph Zero Número 54, Octubre - Diciembre 2009

Análisis de los campos magnéticos: los flujos y los espectros

 

Mario Rodríguez Guerras

                                                                                             

direccionroja@gmail.com

 

 

Introducción

 

Con este artículo no se trata tanto de exponer una cuestión científica como de demostrar cuántos errores produce la razón. Este artículo se podía haber titulado ¿Qué es pensar? Lo que a mi me interesa es el hombre. Yo no sé mucho de física. Pero sí de lógica.

 

La lógica

 

En esta exposición se hace una interpretación distinta de la que ha venido haciendo la ciencia sobre los flujos magnéticos. Pero es que esa interpretación es contraria a la lógica y a la misma física. La conclusión aceptada es una conclusión realizada desde una determinada posición de pensamiento. A partir de unos elementos y de un método de razonar, que se ha supuesto aceptable, se ha alcanzado una conclusión. Pero si nos planteamos la validez del método podríamos dudar de su conclusión.

 

La capacidad de razonar del hombre es limitada. La lógica no es un instrumento tan perfecto como se piensa. A partir de las observaciones realizadas se alcanzan conclusiones para las que se han confundido las causas con los efectos. Si vemos salir el sol por el este y esconderse por el oeste, es que el astro gira alrededor de la tierra. Esta es una conclusión mantenida durante mucho tiempo con la que se demuestra que la posición del observador crea una perspectiva de un fenómeno desde el punto de vista en el que se encuentra situado. Una vez que se ha alcanzado una conclusión aparecen las razones.

 

Es muy posible que la interpretación del magnetismo esté condicionada por el perspectivismo y que los efectos por si solos no puedan indicarnos cuales han sido sus causas. El paso de las aguas de un río deja marcas en los laterales de los cañones que nos indican el flujo de la corriente. Las aspas de los helicópteros crean remolinos en el polvo del suelo pero estos no marcan la dirección del aire que mueven las aspas, que es recto y hacia abajo. Los remolinos son efecto del choque del aire descendente con el suelo. El remolino es efecto de unas circunstancias determinadas que nada dicen del movimiento que las aspas producen en el aire. Los remolinos son consecuencia de la unión de dos circunstancias, el movimiento del aire y la interrupción le que produce la tierra que le obliga a cambiar de dirección. Sin la interposición de la tierra, veríamos el aire (si fuera posible verlo) yendo hacia abajo, y en línea recta.

 

Los polos magnéticos provocan la atracción de la materia en línea recta. Esto ocurre cuando la materia se encuentra sometida a la acción de un solo polo. Pero esta circunstancia no se produce siempre y, generalmente, cada partícula se verá sometida al influjo de los dos polos de un campo. En los experimentos se somete a la materia al influjo de varios campos. Las virutas de hierro que se colocan para estudiar los efectos del magnetismo crean remolinos, como los crean las aspas de un helicóptero, por efecto de dos fenómenos y no por la existencia de un flujo.

 

 

El campo magnético

 

La tradicional interpretación de las líneas de las virutas, “los espectros”, como líneas de los flujos magnéticos es errónea. Estas líneas se forman por la orientación de las virutas debida a la atracción magnética pero no indican flujos de fuerza, solo la conducta de las virutas ante las fuerzas.

 

Esa interpretación no explica qué es el flujo que se dirige de un polo a otro, ni aclara de donde vienen los flujos que entran verticales en un polo y salen de otro también en vertical. Esa corriente solo podría tener lugar en el caso de que el campo magnético fuera infinito, lo que es inconcebible.

 

Al enfrentar los polos idénticos de dos imanes, las virutas muestran unas líneas distintas al caso en que se enfrentan los polos opuestos de dos imanes. Y, en ambos casos, son distintas a las que se originan enfrente de uno solo de los polos de un imán. Pero eso no puede significar que se hayan modificado los flujos magnéticos puesto que tal hecho significaría que un imán actúa sobre las propiedades del otro.

 

La explicación del magnetismo es simple pero de consecuencias graves, puesto que significa que se ha malinterpretado el resultado de un experimento. Las líneas que se aprecian  no son otra cosa que el efecto de dos campos magnéticos sobre un cuerpo. Se han confundido las causas con los efectos. Lo que se ha venido haciendo es descripción de los efectos de un fenómeno que nada dice del origen del fenómeno, a saber, de las causas.

 

El magnetismo actúa, como fuerza que es, atrayendo o repudiando la materia susceptible de sus efectos en todas direcciones. Puesto que su fuerza disminuye con la distancia, podemos entender que sus efectos se manifiestan en campos concéntricos. Pero esta última explicación es ya interpretación de un hecho, en lugar de un análisis, que realiza un observador, el sujeto gramatical, por el interés que el fenómeno le reporta, es decir, una simple valoración de las consecuencias, lo cual no dice nada del fenómeno en sí.

 

Las virutas se orientan hacia los polos en función de la fuerza que cada uno de ellos ejerce sobre esa partícula. El polo norte del imán ejerce su atracción sobre su polo sur de la partícula con una fuerza que es inversamente proporcional a su distancia. El polo sur del imán  actúa de la misma forma. Supongamos dos líneas de fuerza que unen los polos de la viruta con los polos opuestos del imán. Esas líneas marcarían la orientación de la viruta si se viera sometida a una sola fuerza. Pero, en este caso, no es así. Si el polo norte del imán queda más cerca de la viruta, la inclinará con una fuerza tal que la dirección de la viruta se acercará a la de la línea que la une con ese polo. Si el polo sur queda más alejado, la fuerza será menor que la que ejerce el polo norte y su inclinación no será tan parecida a la línea de unión con ese polo.  

 

En consecuencia, la inclinación de la viruta dependerá de la proximidad a cada uno de los polos debido a la diferente fuerza con la que la atraen. Cuando esta distancia sea la misma, la viruta mantendrá una dirección paralela a la línea longitudinal del imán (la que une ambos polos). Las virutas que se encuentren enfrente de uno de los polos se orientarán hacia ese. Pero entiéndase esto, la viruta queda también en la misma dirección que en el caso anterior.

 

Y se puede observar en la experimentación cómo las líneas de virutas que se forman entre el Norte y el Sur de dos imanes, son las mismas que producen entre los dos polos de un mismo imán.

 

 

La formación de los espectros

 

Pero como en la práctica se observan esas líneas que se han tenido por líneas de acción y, puesto que negamos que tales líneas sean flujos de fuerza, debemos explicar porqué se han originado. Es decir, si no existen estos flujos, por qué las virutas se encuentran alineadas en la forma en que se presentan y no repartidas uniformemente por la superficie, independientemente de que cada una tuviera su debida inclinación.

 

Si como se ha venido manteniendo estas líneas son líneas de flujos, también la teoría oficial debería explicarlo, pues es inconcebible que la fuerza magnética se muestre en hilos o pasillos, aún en el caso de que la teoría anterior hubiera sido cierta. Nosotros no concebimos que hubiera vacíos en los que no se manifestara el magnetismo por mucho que se haya considerado válida la teoría de los flujos.

 

Pero como para justificar una tesis que se opone a una creencia se exigen más requisitos que para aceptar y mantener esa creencia, lo aclaramos, porque para ello existe una explicación y la tenemos.

 

Las virutas, que han quedado magnetizadas, poseen una carga positiva y otra negativa que ejerce atracción con la carga de las virutas más próximas. Cuando las virutas se desplazan ligeramente debido a la atracción del imán que se le acerca, también quedan influenciadas por el magnetismo de las virutas más cercanas. La orientación N-S de la viruta queda condicionada por la situación de los polos del imán, lo mismo que por la viruta más próxima. Ambas tienen una orientación muy similar y tienen sus polos opuestos enfrentados, lo que produce una pequeña atracción que se muestra confeccionando líneas. Podemos comprobar cómo dos brújulas próximas también ejercen fuerza de atracción entre ellas, lo que ayuda a comprender la interacción de las virutas.

 

Como decimos, estas líneas son efectos de fuerzas y marcan las orientaciones de las virutas. Las líneas son el efecto que producen  las fuerzas que poseen los elementos que actúan sobre la viruta: el imán y las partículas más próximas a un objeto. Los campos magnéticos ejercen su fuerza en forma radial con una fuerza que va disminuyendo con la distancia por lo que podemos decir que actúa en círculos cuyos centros son los polos. Un imán puesto de pie, con un polo hacia arriba, produce atracción de virutas en forma radial. Cuando se pone otro polo cerca, ya sea del propio imán o de otro distinto y, ya sea el mismo polo o el opuesto, es cuando dos fuerzas radiales ejercen su influjo sobre los objetos próximos produciendo la orientación  que podemos denominar flujos de movimiento porque los objetos se alinean, pero en modo alguno son flujos de acción. El flujo es una descripción del suceso pero no nos explica sus causas.

 

 

El influjo de los dos polos

 

Pero yo me inclino a pensar que los polos del imán ejercen influencia en los dos polos de la viruta y que el N del imán atrae al S de la viruta pero también repele su N. Pues si es cierto que el imán atrae virutas y otros imanes, también es cierto que repele al imán que presenta su mismo polo. Luego, necesitamos que la teoría explique ambos fenómenos, no sirve una explicación parcial. Pero si profundizáramos más en la teoría del magnetismo, quizás llegáramos a ver que ocurre en la física como en los sentimientos humanos, que el odio se convierte en amor ¿Sería esto posible? En todo caso, ¿no sería deseable?

 

Si esta teoría fuera tal y como la hemos expuesto ¿No querría decir que todas las conclusiones estarían condicionadas por el perspectivismo y no solo la ciencia y la filosofía sino hasta las disciplinas que debieran percibirle, la psicología y la psiquiatría, estuvieran valorando en los fenómenos los efectos en lugar de las causas y acepten los resultados habituales como válidos en lugar de valorar su origen? ¿No podríamos deducir del modo de pensar del científico el modo de pensar de los hombres para eliminar el error?

 

 

[ ALEPH ZERO ]